Educación cívica

Democracia: ¿pueblo o masa?

Por Dagoberto Valdés*, Revista VITRAL

Septiembre-octubre de 1995

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Democracia es una de esas palabras que siempre tienen que ser explicadas, que necesitan frecuentemente de apellidos, que todos reclaman para sí.

Dicen algunos que la primera fue la del tiempo de Pericles en Atenas, pero al mismo tiempo otros critican a esta democracia, que era sólo para los ciudadanos libres y no para los esclavos. Otros hablan de que actualmente sólo puede ejercerse la democracia de manera representativa porque directamente sólo es eficaz en pequeños grupos... pero inmediatamente surgen los que dicen que la democracia representativa no es tal, porque los que son elegidos no representan siempre, ni bien, a sus electores.

No faltaron los que llamaron a la democracia capitalista o socialista, criticando a la contraria de falsa y manipulada. Tambien hubo quien apellidó a la democracia como cristiana, como liberal, nacionalista, etc. Y hubo al mismo tiempo quien puso en entredicho la confesionalidad, la excesiva ideologización, el populismo, de estas democracias.

Algunos estudiosos han preferido hablar de democracia formal, para definir aquella en que sólo es posible participar en las decisiones superficiales y le contraponen la democracia sustancial, en que se puede decidir sobre lo fundamental. últimamente escuchamos profundizar en el concepto de democracia participativa para definir aquella en que la particpación de los ciudadanos en los diferentes sectores sociales, políticos, culturales y económicos es la medida de la autenticidad del sistema democrático.

¿Qué pasará con la democracia, que necesita tantos apellidos? Pues me parece que necesita tantos apellidos y además casi nunca llega a ser lo que debe ser... por la sencilla razón de que para que haya auténtica democracia lo primero y casi lo único que se necesita es que haya DEMóCRATAS. No hay democracia sin demócratas. Sin demócratas no hay pueblo. Y sin pueblo... ¿cómo puede haber "gobierno del pueblo", que es el significado de democracia?

Durante muchos años se ha trabajado para perfeccionar los mecanismos, las leyes, las estructuras de la democracia. Durante mucho tiempo se han criticado, condenado y modificado los sistemas sociopolíticos por ser poco democráticos.

Algunos cayeron en la trampa de que como ningún modelo de democracia es perfecto y todos tienen sus limitaciones, lo mejor es el autoritarismo que "conduce" a los pueblos por un camino más rápido, ordenado y "seguro" para mantener una supuesta unidad.

Pero en mi opinion es muy poco el tiempo y el esfuerzo relativo que se ha dedicado para formar verdaderos demócratas. Fíjese que si usted habla de democracia en un grupo de amigos enseguida lo primero que viene a la mente son elecciones, partidos, votos, formas de gobierno... Esto prueba que hemos confiado más en los mecanismos que en la formación de los demócratas, es decir, de los ciudadanos. ¿No será por eso que no funcionan los mecanismos ni aun en aquellos países con sistemas más estructuralmente democráticos?

Estructuras y pueblo

Para que haya una verdadera democracia en Cuba –como en cualquier país– no sólo se necesitan estructuras libres, de participación no manipulada, no sólo se necesitan otro tipo de elecciones y una mayor representatividad y eficacia en los mecanismos de poder... Para que haya democracia hace falta, sobre todo, SER PUEBLO.

Algunos se asombrarán, pues suponen que, de tanto decirlo, basta con llamarnos pueblo para que lo seamos. Cuba tiene una larga tradición como pueblo y lo ha sabido demostrar en momentos cruciales de su historia pasada. Pueblo comenzamos a ser cuando Varela nos enseñó a pensar primero. Pueblo fuímos cuando Céspedes comenzó el camino de la libertad. Pueblo fuímos cuando Gómez y Maceo se unieron a Martí, que nos colocó en lo más alto de la condición de pueblo. Pueblo hemos sido en todos los momentos que hemos logrado superar las injusticias.

Pero no se puede ser pueblo solo por herencia historica. Es necesario que hoy nos preguntemos si somos pueblo. No como nación, que sí lo somos, no como Patria, que sí lo somos, sino como protagonistas de la vida cotidiana, de la vida social, de la vida toda. Por eso recomendaría meditar serenamente este párrafo del Papa Pio XII en su Mensaje de Navidad de 1944 a todo el mundo:

"Pueblo y multitud amorfa o "masa", como suele decirse, son dos conceptos diferentes: El pueblo vive y se mueve por su vida propia; la masa es inerte en sí misma y no puede ser movida sino desde el exterior. El pueblo vive en virtud de la plenitud de la vida de los hombres que lo componen, en la que cada uno –en su lugar y manera que le es propio– es persona consciente de sus propias responsabilidades y de sus propias convicciones. Al contrario, la masa recibe el impulso desde fuera, es juego fácil en manos de quien explota sus instintos y sus impresiones, pronta a seguir según el turno, hoy día una bandera y mañana otra".

Usted mismo, amigo lector, puede hacer su propia evaluación: ¿Las personas de nuestro pueblo viven y se mueven por su iniciativa propia? ¿Vive nuestro pueblo en virtud de la plenitud de la vida de los hombres que lo componen? ¿En qué medida las personas que componen nuestro pueblo son conscientes de sus propias responsabilidades, de sus convicciones, y actúan en consecuencia con ellas? ¿En qué medida las personas actúan como "masa", y son manipuladas desde fuera de sus propias conciencias? ¿En qué medida las personas de nuestro pueblo caen en manos de quienes explotan sus instintos y sus impresiones con la propaganda, las ideologías, las seducciones materiales, etc.?

Si usted descubre que a su alrededor hay muchas personas que actúan como "masa" se podrá explicar por qué las cosas no cambian como desearíamos. Pero la solución no es la amargura, ni la desesperanza, ni la huída del exilio. Una solución es reflexionar serenamente y sin autosuficiencia colectiva. De esa reflexión humilde y sincera saldrán las verdaderas soluciones de "pueblo" y no de "masa".

La educación cívica de los ciudadanos pudiera contribuír a que seamos, cada día más, verdaderamente "pueblo"... Y siéndolo contribuiremos a ser más democráticos.

Pero hay que empezar por uno mismo... Usted, ¿actúa como masa o como persona?

*Dagoberto Valdés (Pinar del Río, 1955). Ingeniero agrónomo, graduado en la Universidad de Pinar del Río, Cuba, 1980. Director del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa. Presidente de la Comisión Católica para la Cultura de Pinar del Río, Cuba. Labora en la Empresa Tabacalera de Pinar del Río, Cuba.

Este artículo fue distribuído fuera de Cuba por cubanet.org


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