Mensajes de MHEC a los activistas pro democracia en Cuba y a los colaboradores activos del régimen (1997)

Índice (Dé sobre el título que le interese)
Al Movimiento Cubano Liberación
A Manuel Vázquez
A Nueva Prensa Cubana
A colaboradores del régimen

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Respuesta a artículo de Oswaldo Payá Sardiñas del Movimiento Cristiano Liberación, insertado en soc.culture.cuba (texto más abajo)

2/nov./97

Compatriotas Payá Sardiñas y demás miembros del MCL:

Es magnífico que finalmente, gracias a la diligencia del apreciado amigo Gerardo Martínez, importantes documentos suyos aparezcan en nuestro foro cubano soc.culture.cuba.

Ahora faltaría que ustedes pudieran conocer y responder a comentarios como el presente.

Aplaudo con satisfacción sus claros planteamientos de que "...creemos que el cambio tiene que ser promovido por el propio pueblo mediante un movimiento social". No parece que tienen claro todavía el cómo, pero esto es natural porque todos los activistas pro democracia en Cuba somos --o parecemos-- todavía párvulos en la acción política.

Hay dos realidades básicas para tener los pies en la tierra, y por tanto poder avanzar, en el caso cubano:

1. La inmadurez social y política de nuestro pueblo, producto de nuestra juventud como nación independiente, la atrofiante tragedia de los últimos cuarenta años y, hay que decirlo, el deficiente trabajo de los activistas sociales pasados. No hay que alarmarse, ni ofenderse; muchos otros pueblos están igual o peor. Lo que sí hay es que contar con esta realidad.

2. La imagen que hay que mantener en mente al considerar, decidir y actuar en nuestra situación es la de que hemos tenido por casi cuarenta años ya nuestro territorio nacional tomado por una banda de gansters. No hay en esto el más mínimo propósito de desahogo mediante la ofensa. Es, de nuevo, la realidad a enfrentar. Además, la banda de gansters pudo surgir, establecerse y desarrollarse por nuestro deficiente establecimiento social.

Ni yo o MHEC como humanistas, ni ustedes como cristianos (Jesús de Nazaret puede interpretarse en buena parte como un humanista), funcionamos movidos por odios, ni mediante la violencia, venganzas, ni abuso alguno. Por el contrario, trabajamos para erradicar estos vicios ancestrales. Por lo que, como muy bien ustedes también dicen, dentro de nuestros objetivos está ayudar a las víctimas del régimen que todavía son casi todos sus actuales colaboradores activos.

Pero no podemos permitirnos ser ingenuos. No hay soluciones simples en nuestro caso.

No hay por ahora factibilidad para un diálogo nacional de reconciliación. Sencillamente porque no estamos preparados para ello --y todavía no nos estamos preparando con efectividad para ello. No somos todavía ni lo maduros ni lo capaces que tales procesos requieren. Para que tengan éxito y salgamos adelante, quiero decir.

Ni siquiera un pretendido plesbicito para darle un sí o no al régimen parece que resolvería mucho.

No hay esperanzas de que la banda de gansters dé pasos para su autodesmantelación, con la perdida de los jugosos privilegios a que ya se han acostumbrado, y a que acostumbran a sus nuevos cabecillas. No lo harán, realmente, ni de forma espontánea ni como un intercambio de concesiones con el gobierno norteamericano.

No hay "constitución vigente" ni "república" constituida en Cuba, a quienes hacerles reclamos legales.

La clave es esta: como incipiente fuerza política cubana, que cree representar los legítimos intereses de nuestra nación, tenemos que desarrollar poder social que presione, nos una y nos alimente de autoconfianza. Poder social que para nosotros no puede ser otro que la voluntad, la confianza y la acción ciudadana civilizada.

En política no se avanza ocupando el espacio que los contrincantes ceden, sino abriéndose paso a pesar de los contrincantes. Ganando a muchos de los contrincantes en muchos casos, como muy bien sería apropiado y posible para nosotros.

Les reproduzco al pie de este mensaje [ver aquí] el texto de una propuesta que ha estado circulando desde hace algún tiempo, para que nos pusiéramos a trabajar por una asamblea nacional representativa provisional en Cuba, sin contar para nada con el régimen. ésta es una propuesta bien interesante, porque comenzaría a darnos frutos de consciencia social ciudadana y de desarrollo de políticos realistas mucho antes de que esa asamblea llegara a tener su primera reunión. ¡Precisamente los frutos que necesitamos y necesitaremos siempre!

No les estoy pidiendo que se lancen a apoyar y promover esa propuesta. Sólo se las ofrezco para que la estudien como una muestra de soluciones avanzadas que están a nuestro alcance.

Fraternalmente,

R.E.T.
Movimiento Humanista Evolucionario Cubano

Respuesta a

From: olaf@ix.netcom.com(Gerardo E. Martínez)
Newsgroups: soc.culture.cuba
Subject: En Cuba, con los brazos abiertos: Nuestra solucio'n
Date: 1 Nov 1997 00:29:37 GMT
X-NETCOM-Date: Fri Oct 31  6:29:37 PM CST 1997

    Nuestro Movimiento, Movimiento Cristiano Liberación, con un ideario
social cristiano o demócrata cristiano, nace en Cuba con sus
características propias, respondiendo a nuestros valores espirituales, a
esta inspiración cristiana y también a la realidad nacional que vivimos.
Un grupo de cristianos, al principio muy pequeño, decidimos dar una
respuesta, buscar una opción de lucha, de trabajo, por la transformación
de la sociedad cubana hacia el estado de derecho, la reconciliación y la
recuperación de toda una serie de valores que se han visto degradados,
menoscabados en nuestra patria en los últimos años. 
    Nuestro móvimiento está integrado por miembros del pueblo, de todo
tipo, de toda condición social, sean profesionales, trabajadores,
campesinos, amas de casa, y también por personas de todas las creencias.
No es un movimiento confesional. Dentro de nuestro movimiento usted puede
encontrar católicos, evangélicos -sean bautistas, metodistas- personas de
religiosidad sincrética, masones, inclusive personas que no tienen una
militancia ni una definición religiosa, pero que aceptan y toman estos
valores cristianos como fuente y como guía para esta lucha social que
estamos desarrollando en Cuba. 
     Buscamos fundamentalmente transformaciones totales, radicales en la
sociedad. Somos radicales porque vamos a la raíz del problema. Y la raíz
del problema en Cuba la vemos en clave de liberación: liberación del miedo
y de la cultura del miedo liberación del odio, liberación de ese
sentimiento que se ha inculcado de que el hombre, el ciudadano, vive a
merced de las concesiones del poder y no de que tiene derechos; es decir
trabajamos para que cada persona, cada cubano, llegue a una
autovaloración, de que por ser hijo de Dios, como valor primero de la
persona tiene derechos inalienables.
     También en el plano social y humano hablamos no sólo en clave de
liberación sino en clave de reconciliación. Nuestro pueblo ha estado
dividido por muchos factores y por muchos conceptos: hay desde la división
generacional, desde el antes y el después, de esta lucha de clases que se
inculcó en nuestra nación también sembrando el odio entre las personas por
su condición económica, para caer después en un igualitarismo por una
parte y en un sistema de privilegios para una clase dominante que se formó
a desprecio de una mayoría del pueblo que pasa grandísimas necesidades.
Reconciliación también porque muchos hombres que han vivido la experiencia
de entregar de buena fe su trabajo, su vida al proceso revolucionario que
se ha vivido en Cuba, ahora se ven frustrados porque trabajaron con esa
buena fe para el bienestar de su pueblo, y ahora llegamos a un momento en
que Cuba tiene que transformarse, en que los cubanos queremos cambios y,
sin embargo, nos encontramos como atrapados en una situación bajo un poder
intolerante que no da ninguna opción al pueblo. 
     Creemos ue la solución del problema cubano está fundamentalmente en
el pueblo cubano. Es el pueblo quien tiene que dar solución, movilizándose
para xpresar su voluntad de cambio. Esto se hace en circunstancias muy
difíciles y de una intolerancia creciente, donde realmente no existen
espacios de libertad pará que se exprese ninguna idea, ni niguna opción
que implique cambios fundamentales, que por otra parte el pueblo necesita
porque la nación se va hundiendo, se va páralizando. Se va paralizando,
fundamentalmente, porque descubrimos, o descubrieron muchos a estas horas,
a estas alturas,.dcspués de la caída del bloque comunista en Europa, de
que todo aquello que teníamos por logros no eran más que el producto de un
subsidio de una potencia extranjera, ante la cual sacrifcamos muchas veces
valores de soberanía estratégica. Y nuestro pueblo perdió la capacidad
de trabajo, la capacidad productiva, la laboriosidad y hoy no somos
capaces de producir ni lo que necesi tamos para comer. 
     En esta situación nos encontramos ahora en la pobreza, en la
represión y en la falta de opciones. EI gobierno no muestra voluntad
política para estos cambios y, sin embargo, son necesarios. No, nuestro
movimiento es también profundamente pacífico. Somos pacíficos no por
táctica, sino por convicción, por principio; porque precisamente el pueblo
de Cuba se ha visto sometido a la ley de la fuerza durante muchos años,
durante muchas décadas, creo que casi durante toda su historia de una
manera o de otra, con ciertos oasis intermedios. Hoy queremos superar la
fuerza con el lenguaje pacífico, con el lenguaje del amor y con la
exigencia frme del dérecho. La fuerza no se supera con la fuerza, la
fuerza se supera precisarnente con el espíritu de reconciliación y no
sometiéndonos a la fuerza. Es decir, somos pacíficos porque creemos en la
fuerza del espíritu, en la fuerza de las ideas, y creemos también que en
cada hombre hay un hermano que también está atrapado por estas
circunstancias. Y el drama cubano por eso toma un matiz profundamente
humano. Estamos convencidos de que la mayoría del pueblo cubano, inclusive
aquellos hombres que están comprometidos con el poder, quieren el cambio,
no quieren sangre. Y a veces nos encontramos como en la situación de un
avión secuestrado; donde la situación es muy peligrosa, muy explosiva, sin
embargo, la mayoría de los pasajeros lo que quiere es una salida razonable
y digna. 
     Nosotros defendemos como cubanos nuestra soberanía y creemos que
debemos resolver nuestros problemas como cubanos y entre cubanos.
Agradecemos la profunda preocupación y la gran solidaridad internacional
que hay para con el pueblo de Cuba. Sin embargo, no dejamos de
reconocerque hay factores internacionales que a través de la historia se
conjugaron para hacer de Cuba escenario de confrontación, como fue la
confrontación Este y Oeste que tanto tiempo se dirimió a veces hasta con
sangre cubana en escenarios lejanos de nuestra tierra. 
     Hoy ya esa confrontación cede paso a una nueva, relación
internacional. Sin embargo todavía nuestro país se encuentra como en una
inercia bajo los signos de un enfrentamiento que a veces es amplificado,
teniendo también sus bases de realidad. La política de Estados Unidos
hacia Cuba es colocada por muchos - como centro del problema cubano. El
meollo del problema cubano, la esencia del problema cubano está en la
marginación que sufre el pueblo de Cuba políticamente y económicamente. Se
habla de la autodeterminación del pueblo cubano. Se puede ver esto en dos
planos: uno, la autodeterminación de nuestro pueblo como nación, como
país, y otra la autodeterminación de los cubanos para decidir su propio
destino, para elegir su propio gobierno, para diseñar por sí mismos, según
nuestras propias circunstancias, aquel modelo de justicia social que
encontremos entre todos. Y entre todos tiene que ser mediante un diálogo
nacional. Por lo tanto, el problema fundamental hoy en Cuba, cuando se
hable de autodeterminación hay que verlo en la realidad de que lo que
falta a nuestro pueblo es el derecho a autodeterminarse, porque no tiene
el espacio de libertad suficiente dentro de su país. 
     ¿Qué nos impide a los cubanos realizar un diálogo nacional, una
consulta popular para resolver nuestros problemas en la fraternidad, en un
ambiente de democracia real? Esto será lo que nos dé la fuerza ante el
mundo para consolidarnos como nación independiente. Por otra parte, no es
menos cierto que la política de Estados Unidos hacia Cuba tiene su
influencia, y es un factor que está profundamente ligado a la realidad
nacional. Pero no es el centro del problema. 
     Nuestra posición es de no continuar en este debate en el cual se ven
dos posiciones claramente definidas: aquellos que piensan fuera de Cuba y
aun dentro de Cuba que el embargo es la vía para producir el cambio dentro
de Cuba. Ese no es un recurso que emplee nuestro movimiento porque creemos
que el cambio tiene que ser promovido por el propio pueblo mediante un
movimiento social. 
     Hay otras tendencias que claramente definen posiciones. Que es la de
aquéllos que piensan, así como el gobierno cubano propiamente, que primero
hay que levantar el embargo para que se inicien las transformaciones
dentro de Cuba. Nosotros pensamos que nuestros derechos no pueden depender
de la política de otra nación hacia nuestro país. Nosotros pensamos, por
otra parte, que este debate que se ha hecho particularmente fuerte dentro
de los Estados Unidos y que se ha constituido en ley dentro de Ins Estádos
Unidos y que también se constituye en argumento fundamental del
inmovilismo dentro de Cuba, deja fuera del centro de la atención el
problema fundamental: es decir, hay un desenfoque, se está orientando la
mayor parte de la atención hacia el embargo y hacia el conflicto de
Estados Unidos con Cuba. Y el meollo del problema cubano, repito, está
dentro de Cuba. 
     Nosotros pensamos en la solución de conjunto. Con respecto a la
política de Estados Unidos hacia Cuba, decimos el embargo es parte del
problema, la política de los Estados Unidos hacia Cuba es parte del
problema cubano - parte y no centro. Debe ser parte de la solución. Por lo
tanto hemos pedido, tal como lo señalo en los documentos que le entrego,
que Estados Unidos declare que está dispuesto a revisar su política y que
Estados Unidos está dispuesto a entrar en un proceso de diálogo con Cuba
dentro de un marco de solución de conjunto. Es decir, ¿está dispuesto
Estados Unidos, si dentro de Cuba se inician los primeros pasos, si dentro
de Cuba se inicia un proceso con la perspectiva de cambio, a también
revisar su política, a también hacer lo que le corresponda de su parte
para contribuir a que marchen armónicamente todos los factores internos y
externos? Esta pregunta es la que lanzamos, porque creemos que es un
aspecto que interesa fundamentalmente fuera dé Cuba, que interesa
particularmente en Europa. Por otra parte decimos: ¿es posible la
solución dentro de Cuba? Y sólo falta la buena voluntad de todos los
factores, la buena voluntad del gobierno, la buena voluntad de la
oposición, que creo que la está mostrando. La oposición dentro de Cuba y
la mayoría fuera de Cuba es auténticamente pacífica y cívica, y ha dado
muestras de estar dispuesta a un diálogo digno, pero a un diálogo con la
perspectiva dc cambio, a un diálogo con la participación cle todos los
cubanos, a un diálogo con una sola premisa: donde tienen que ser
liberados los presos políticos, porque esos presos políticos en su
mayoria, si no en su totalidad, han estado pidiendo lo que hemos estado
pidiendo nosotros: un diálogo nacional, respeto por el derecho, respeto
por la persona, un espacio de libertad para resolver este problema entre
todos los cubanos; y, sin embargo, la respuesta es generalmente represiva,
y en estos momentos los presos políticos cubanos, los presos de
conciencia, independientemente de la tipificación que se haga para
condenarlos, están bajo una situación de verdadera crueldad. 
     Esto es un aspecto importante de la lucha de nuestro rnovimiento.
Nosotros hemos presentado un programa de transición pacífica que
comprende a todos los cubanos, que comprende un gobierno de transición
formado por el Partido Comunista y la oposición, que abra un diálogo
nacional y que inicie un proceso de transformaciones que debe culminar
en las elecciones para una nueva asamblea constituyente. Nuestro
programa no define ni un modelo neo-liberal, ni un modelo socialista,
sino que trata de dar el espacio para que el pueblo de Cuba, según la
realidad internacional, porque tenemos que ser realistas, y según
nuestras condiciones y nuestrós valores espirituales más profundos como
nación, inicie este proceso de transformación. 
     Hemos escogido un camino legal. La Constitución de la República
Cubana vigente dice que si 10,000 ciudadanos solicitan que se discuta
un proyecto de ley, éste puede ser  discutido en la Asamblea Nacional.
El proyecto de ley que nosotros presentamos es la petición de un
plebiscito sobre el programa transitorio. Esto toma en estos momentos
un matiz, más que un matiz una esencia de gran actualidad, ¿por qué?
porque el gobierno ha reunido la Asamblea Nacional y no da respuesta a
los problemas. Hay un inmovilismo total y una falta de voluntad total
para los cambios reales; sin embargo, hay un clamor generalizado en el
pueblo por la necesidad y por la angustia ante la falta de una
perspectiva de cambio, de que ya se hagan las transformaciones. 

Oswaldo Paya Sardi~as
Movimiento Cristiano Liberacio'n

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Respuesta a artículo de Manuel Vázquez (texto más abajo)

16/dic./97
Apreciado compatriota Manuel Vázquez:
Parece casi inútil responder a artículos tan lacerantes y angustiosos como este suyo, para alimentar nuestro salvador intercambio de ideas. Porque el régimen no escatima esfuerzos para, precisamente, bloquear este intercambio de ideas, y quienes tienen acceso directo o indirecto a usted y otros valientes pensadores que no se resignan, parecen desestimar aquellas ideas que consideren, consciente o inconscientemente, extrañas.

En el caso del régimen, es el emborrachamiento soberbio e inhumano por el poder; en el otro caso es el pesimismo y la falta de confianza en nosotros mismos como nación, que llevan a conformarse con hacer algo por Cuba, olvidando que mientras no hagamos suficientemente es como si no hicieramos nada.

Por eso no es extraño que usted se crea encerrado en un círculo estrecho y llegue a conclusiones vacias como en este parrafo:

"Primero, la teoría necrológica puede acarrear un rebumbio de generales que lezumba el mango. Segundo, la teoría de la resistencia en nombre del pueblo, ya se ve el resultado que consigue. Tercero, la teoría de la transición pacífica con el actual gobierno a la cabeza, se parece demasiado a la parábola cristiana de la otra mejilla. Y entonces hace su aparición la cuarta teoría: la del estallido social. Ni que el pueblo cubano no recordara los tanques de la plaza de Tienanmen. ¿Qué queda entonces? Pues fé, y barajar".

"La teoría de la resistencia en nombre del pueblo". No hay que, ni nos conviene, hacer nada en nombre del pueblo; es el pueblo el que tiene que, y puede, hacerlo todo en nombre sí y para sí mismo. Y puede y tiene que hacer mucho más que resistir. Tiene que y puede actuar; civilizada e inteligentemente, por supuesto.

Para ello el requerimiento más importante es la confianza en nosotros mismos como nación. Que usted y yo, y crecientemente más y más de nosotros, sepamos a dónde podemos ir como nación. Que sepamos que lo único que hace falta para echar adelante un país es que cada uno --usted y yo, y crecientemente más y más de nosotros, en nuestro caso-- hagamos el pedacito que nos corresponde medianamente bien.

Compatriotas Manuel y cada uno de los que lleguen a leer esta nota: Según nos vamos convenciendo de que Cuba se echa adelante con sólo hacer cada uno su pedacito medianamente bien, cada uno va a enfrascarse en su pedacito y va a inducir a los demás a ir entendiendo y actuando también. Nuestra nación deja de hundirse y comienza, al fin, su marcha ascendente hacia el futuro.

No quiere decir que nuestros pedacitos, en nuestra actual desastroza situacion, sean simples ni fáciles. Pero no son terriblemente difíciles tampoco. De nuevo, es la confianza en la acción de los demás, existente o posible de motivar, su ingrediente más importante. Cada uno, entonces, sabe qué mejor hacer en su específica situación y posibilidades. Sabe que tiene que hacerlo crecientemente mejor porque hay otros que están haciendo, o van a hacer, su parte y que la de cada uno es importante.

Un pedacito que por supuesto es fundamental es la difusión de ideas como las anteriores y el estímulo y la insistencia en que cada uno las considere y practique. Es precisamente lo que trato de hacer, una vez més, con esta nota.

También he tratado de escribir sobre interpretaciones de nuestros problemas que considero valiosas y sobre varias acciones especificas que serian muy inteligiente, creo yo, si muchos las incluyeran en sus pedacitos. Hay articulos, míos y de otras personas, que tratan sobre ello en el sitio de la Web de MHEC. También puedo facilitarlos directamente.

Ojalá que quienes pueden quieran hacerle llegar y/o difundir esta nota, compatriota Manuel. O que lo hicieran con artículos como De la queja a la estrategia, acción y triunfo y Castro se despacha, entre los referidos.

Mientras tanto, usted y/o quienes lleguen a leer esto, no desesperen. Y menos, no se vuelvan cínicos. En el caso de Cuba la solución es posible y clara. Es cuestion de pedacitos, y de no muy difíciles pedacitos.

Mucho aprecio de,

Su,

R.E.T.
Movimiento Humanista Evolucionario Cubano

Respuesta a

Date: Tue, 16 Dec 1997 05:54:23 EST
Subject: FUEGO CRUZADO, por Manuel Vazquez Portal

DESDE CUBA:
Distribuido por CubaNet

FUEGO CRUZADO

por Manuel Vázquez Portal, agencia de prensa Decoro

LA HABANA, diciembre - Yo ya no sé si Cuba es un país o un trapito sucio
flotando en el viento. Lo que sí reconozco es que todo el mundo se siente en
el derecho, o la obligación, de opinar sobre su situación actual y su futuro.
Han desfilado delante de mí tantas hipótesis que se me hace difícil discernir
qué intenciones hay detrás de cada defensor de teoría. Verdad de Perogrullo es
que en política la verdad es lo que no se ve, porque normalmente nunca se
expresa. Pero uno por lo menos puede hacerse idea de por dónde viene cada
tendencia.

La realidad cubana es tan oscura y tan incierta que mientras más se explica,
más se enrevesa y crece la desorientación, el desaliento, la abulia. Un pueblo
entero padece, y las concreciones no acaban de llegar. Discursos y contra
discursos, acusaciones y apelaciones, tesis y antítesis. Y mientras tanto, la
nación completa no sabe cómo ni dónde descargar el peso que la agobia.

Muchos son los ángulos coincidentes, muchas las aproximaciones acertadas,
muchos los puntos de vista semejantes. Pero donde parece perderse la pista es
a la hora de las soluciones. Las profecías van desde luminosas hasta
catastróficas. Pero la realidad actual circundante es única, inapelable,
aplastante, desgarradora. Cuba muere de angustia y de espera.

Por un lado, las fuerzas gobernantes justifican, y hasta se amparan en el
embargo económico decretado por Estados Unidos. Las deficiencias del régimen
quedan así relegadas, para dar paso a una criminalidad ajena a la voluntad del
gobierno. Por el otro, el embargo se mantiene y da pábulo a que el gobierno
imperante en la isla se resguarde de sus insuficiencias propias.

Nada, que siempre se va a la mesa de negociaciones con el menú preelaborado, y
dispuestos a no cambiar de plato. Es como si siempre apareciera un condimento
inaceptable para alguna de las partes. Y mientras tanto, el país ve menguar su
plato y desaparecer los condimientos. Y es ahí donde los teóricos inician sus
disquisiciones. Donde todos atreven sus predicciones, tan visibles que se me
tornan infantiles, cuando no sospechosas.

Primero, la teoría necrológica puede acarrear un rebumbio de generales que le
zumba el mango. Segundo, la teoría de la resistencia en nombre del pueblo, ya
se ve el resultado que consigue. Tercero, la teoría de la transición pacífica
con el actual gobierno a la cabeza, se parece demasiado a la parábola
cristiana de la otra mejilla. Y entonces hace su aparición la cuarta teoría:
la del estallido social. Ni que el pueblo cubano no recordara los tanques de
la plaza de Tienanmen. ¿Qué queda entonces? Pues fé, y barajar.

Mientras tanto, la gente simple ha asumido el hecho como un asunto individual,
y busca soluciones de este tipo. Unos van al exilio. Otros tratan de mantener
un timbiriche que les dé de comer. Los más, ruegan a los orishas, y los menos
medran de lo poco que va quedando en el país.

Esa es la verdad. Lo demás son palabras y fuego cruzado.
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A Nueva Prensa Cubana

19/dic./97
A: npc@nuevaprensa.com
Compatriotas de Nueva Prensa Cubana:
En nombre de MHEC tengo el gusto de saludar este nuevo paso de avance de ustedes en el apoyo a la prensa independiente del régimen.

Como seguramente ustedes han comprendido ya, el periodismo y toda la actividad social no mediatizada en Cuba requieren mucho más que solidaridad y apoyo material. Requieren retroalimentación e información, mucho más completas y sustanciosas que las provenientes de los medios de comunicación norteamericanos o comerciales a los que ellos pudieran tener acceso en Cuba.

Por lo que el canal de comunicación hacia Cuba es al menos tan importante como el desde Cuba.

Muy frecuentemente se nota en los periodistas y otros opositores una seria desprovisión ideológica que los hace inefectivos y vulnerables al aparato propagandístico del régimen, que ha actuado sobre toda la población por casi cuarenta años.

Se nota muchas veces que no manejan con claridad aspectos fundamentales de nuestra situación y de las formas más apropiadas de encauzamiento social, como:

1. En Cuba no existe un gobierno más o menos defectuoso. Cuba se encuentra dajo el control por la fuerza de una banda de desalmados (que, por ejemplo, un día hunde las embarcaciones de ciudadanos que escapan a su control y al día siguiente deja complaciente que embarcaciones improvisadas salgan cargadas de mujeres y niños).

A tal régimen no se le piden permisos o legalizaciones ni justicia ni cambios en tonos diferentes que los que se usan con una banda de asaltantes que mantienen como rehenes un número de personas (once millones en este caso).

Con tal régimen no se puede hacer negociaciones fundamentadas en su buena voluntad. Para negociar con él requeriríamos de fuerzas, que no tienen que ser ni conviene que sean militares, sino sociales.

2. En Cuba el régimen no ha proporcionado "logros sociales". El régimen cree que la población es su ganado humano, y el país su granja. Los servicios de salud y educación que ha proveído y provee tienen su mejor interpretación como servicios veterinarios y de entrenamiento animal. Se cura lo qué, cómo y a quiénes el granjero gusta o le conviene. Se enseña lo qué, cómo y a quiénes el granjero gusta o le conviene.

El otro componente que hace inaceptables los "logros sociales" del régimen es que han sido costeados artificialmente por una deleznable potencia extranjera.

3. Los problemas de una sociedad son responsabilidad y culpa de sus miembros, de todos sus miembros. Es al menos infantil esperar su solución de gobiernos o entidades extranjeras, todos los cuales tienen que responder a sus propios intereses y agendas, que sólo muy parcialmente pueden coincidir con los de esa sociedad en cuestión, aunque las fachadas públicas de esos gobiernos y entidades indiquen coincidencias de intereses e intenciones.

Los cambios sociales sustanciales, prontos y duraderos sólo ocurren mediante el cambio progresivo de la mentalidad y el proceder de sus miembros.

4. La forma de encontrar e implementar las soluciones, que están en nosotros mismos, se basa en confiar en nuestras capacidades y en comunicarnos frecuentemente con humildad y honestidad.

Podemos y vamos a echar Cuba adelante en cuanto nos dispongamos a colaborar para ello usando nuestra mejores capacidades y actitudes.

Hay varios documentos que tratan sobre estas y otras ideas en el sitio de la Web de MHEC. Ojala entiendan su valor y puedan difundirlos, junto con este mensaje. Ante todo entre sus corresponsales y los opositores en Cuba.

Saludos fraternales de,

Su,

R.E.T.
Movimiento Humanista Evolucionario Cubano

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Mensaje que era enviado a Cuba repetidamente

Compatriota que todavia sirves al regimen en PL o en otra de sus agencias:

Cuba es de todos los cubanos, no de una pequeña pandilla que se ha apoderado del pais y lo hunde mas cada dia.

Nosotros los cubanos tenemos toda la capacidad y los recursos para echar Cuba adelante.

Hermano, trabaja por nuestra nueva Cuba haciéndole imposible funcionar al régimen.

Hermano, trabaja por nuestra nueva Cuba extendiendo a todo el que conozcas un mensaje de integración y colaboración por ella. En el sitio de la Web de MHEC encontrarás documentos básicos que te darán una clara y profunda visión de por qué no hay dudas de que podemos tener bienestar y felicidad para todos. Sin violencia, sin abusos.

!Cuba se nos hunde y no podemos permitirlo!

!Hermano, se parte de la solución y no parte del problema!

***¡Únete a los que ya han respondido a esta nota!***

Movimiento Humanista Evolucionario Cubano
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P.O. Box 33265-0264, E.U.A.

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