"Criticar, demandar, rechazar..." ¿Y de hacer qué?
La Asamblea para Promover la Sociedad Civil sin programa de acción. (22/mayo/2005).
Con mucho interés esperé el documento final, el fruto
de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil. Hasta que
llegó, con su torrente de "criticar, demandar, rechazar,
denunciar, reconocer, constatar, destacar, proclamar,
exigir disculpas y emplazar".
¿Y de *hacer* qué? Bueno, menciona "como ulterior trabajo"
crear unas "Agrupaciones Cívicas Comunitarias en pro del
fomento del amor al prójimo, los principios éticos y el
patriotismo". E "impulsar el trabajo de las farmacias y
las bibliotecas independientes". Y "crear una agencia de
prensa y una revista de la Asamblea".
¿De verdad puede alguien pensar que así vamos a salir
de nuestra galopante situación catastrófica nacional?
Si hubiera un proyecto sustancial y creíble de alternativa
al régimen, si hubiera un plan de acción cívica para el
ciudadano, sustancial y efectivo, ¡cuántas horas de
transmisión de onda corta, cuánta actividad práctica de
difusión de esas ideas se financiaría con 68000 dólares!
Sin ningún ánimo de ofender, con pena, veo al activismo
social existente en Cuba como "carne de disidencia",
como presas inermes para provocar y desacreditar al
régimen.
No son ni van a ser nunca a este paso una fuerza política
de peso. Lo que hacen lo pueden hacer porque el régimen
no les teme tanto como para decidir suprimirlos o porque
se los deja hacer por conveniencia. El apoyo internacional
que encuentran de fuerzas importantes es porque éstas
quieren presionar a Castro y su gente para que se
enmienden. A nadie de afuera le interesa ni le tiene
que interesar el verdadero bien de Cuba. El verdadero
bien de Cuba tenemos primero que concebirlo nosotros
y luego lograrlo nosotros. Y me parece que no estamos
haciendo ninguna de las dos cosas.
Los veo como carne de disidencia porque después que el
régimen los maltrata poco o mucho siguen típicamente dos
cursos: Salir al exilio y desactivarse o quedarse dentro
a seguir sufriendo y/o a "resolver" como disidentes.
El oficio de disidente en Cuba, con las muestras del
régimen de tolerar esta asamblea entre otras, parece que
que va a aliviarse algo en riesgos y daños. Podría ser
que el aparato de poder esté viendo al movimiento
disidente como otra fuente de divisas. Mientras no
los vea, y a quienes no vea, como un riesgo político,
les afloja un poco la mano.
Mientras el activismo social en Cuba no se encamine a
ser *una fuerza política que venza el yugo presente y
conduzca al futuro* está y estamos perdidos.
Con mis humildes posibilidades he tratado de explicarles
antes qué fuerza política creo que necesitamos y cómo
creo se puede trabajar para tenerla. Parecería que no
puedo hacer mucho más, porque ni responden mis
comunicaciones. A tal punto es éste un problema fundamental
nuestro, que he resumido a dos acciones claves el destrabe
de nuestro nudo nacional: meditar y comunicarse.
O meditamos más y nos comunicamos más, o la nación
seguirá hundiéndose vergonzozamente, carne de disidencia.
Ricardo E. Trelles
22 de mayo de 2005
Ver:
RESOLUCION GENERAL DE LA ASAMBLEA PARA PROMOVER LA SOCIEDAD
CIVIL EN CUBA
Página matriz de MHEC